Según los últimos datos que ha obtenido Cooperativas Agroalimentarias de España en una segunda estimación este año 2019 la cosecha de cereales llegará en España a los 17,4 millones de toneladas, lo que supone un 27,3% menos respecto a 2018 y un 20,6% menos respecto a la media de los tres últimos años. 

Si analizamos los cultivos, el trigo blando alcanzará 4,34 millones de toneladas, la cebada 6,94 millones, el maíz 3,56 millones, el trigo duro 700.608 toneladas, la avena 859.445 toneladas, el centeno 286.187 toneladas y otros productos 802.824 toneladas. 

Se presenta una cosecha muy corta debido a la falta de lluvia y al calor de los meses de mayo y junio, lo que implica que el sector tenga que complementar la producción nacional con importaciones para poder abastecer los 38 millones de toneladas de consumo previstos.

El presidente sectorial de herbáceos, Juan Carlos Bermejo, ha destacado que “debemos olvidarnos del papel psicológico de una cosecha corta, el mundo tiene suficiente cereal para abastecer nuestras necesidades, y debemos analizar correctamente la comercialización de nuestro cereal. Es necesaria una buena y organizada campaña de  comercialización, que consiga dar el valor que tiene nuestro cereal en la cadena como hacen cooperativas a lo largo de toda la campaña, es la única manera en la que los productores alcanzarán el precio del mercado”.

El reto del cambio climático

El cambio climático es otro reto al que se enfrenta el sector debido al impacto en sus rendimientos. La frecuencia sostenida de temperaturas, por encima de las medias históricas, en los meses más críticos para el correcto final del ciclo del cereal, hace “imprescindible” disponer de variedades adaptadas a sequías más prolongadas y adaptadas a las subidas de temperatura. Las cooperativas agro-alimentarias de España consideran “fundamental” trabajar con la mejora genética aportando los recursos necesarios para la investigación y mejora de variedades utilizando el uso de semillas certificadas, ya que estas, junto al correcto acondicionamiento del grano, aportarán recursos que servirán para obtener nuevas variedades que mitiguen los impactos del cambio climático.