La AETC está organizada y funciona a través de sus grupos de trabajo, que son:


Grupo de Métodos de Análisis e Interlaboratorio


Nace como elemento de autocontrol de los laboratorios participantes en la Encuesta de Calidad de los Trigos de España, dadas las características específicas de los distintos equipos analíticos para garantizar el seguimiento de los diferentes métodos normalizados. Es la base para la creación de la red de laboratorios homologados.

Actualmente, se ha convertido en una referencia como circuito de intercalibración en nuestro país.

Coordinadora: Cristina Molina-Rosell.

 


Grupo de Molinería ACTME


El Grupo de Trabajo de Molinería ACTME surge como punto de encuentro para aquellos interesados en la molinería actual, buscando calidad, eficiencia y optimización de costes.

Un profundo conocimiento de las materias primas, las tecnologías y las aplicaciones de los productos consolida a nuestros técnicos como piezas clave dentro de las organizaciones

El aprovechamiento de las sinergias con los diferentes grupos de la AETC refuerza el enfoque global de la cadena trigo-harina-pan.

Coordinador: Javier Ruíz Pérez.


Grupo de Panificación


 

Surge con el objetivo de constituir un foro de encuentro para los profesionales interesados en panificación, pastelería y galletería, así como fomentar la formación y actualización de conocimientos e impulsar la cooperación entre los científicos y técnicos del sector.

Coordinadora: Mª Jesus Callejo.

 

 


Grupo de Trigos


Es el encargado de la elaboración de la Encuesta de Calidad de los Trigos de España. Planifica y controla la toma de muestras, realiza el análisis de las mismas, interpreta los resultados obtenidos y finalmente procede a su publicación. El Grupo de Trigos fue el germen que posteriormente dio lugar a la AETC.

Coordinador: Ignacio Solís Martel.

 

 


Grupo de Nuevas Variedades

Este grupo se crea con el objetivo de que desde el inicio de un programa de mejora se tengan claras no sólo la productividad sino las características específicas que demandan las industrias de segunda transformación. Se logra así un lenguaje técnico común a lo largo de toda la cadena de valor.