La atracción y retención del talento joven se ha convertido en uno de los grandes desafíos del sector cerealista. En el marco de las XXXVII Jornadas Técnicas de la AETC, que lleva este tema como eje central del programa, M. Gómez Pallarés, catedrático del área de Tecnología de Alimentos de la ETSIIAA – UVa en Palencia y vicepresidente de la AETC, analiza en esta entrevista el papel de las empresas, la universidad y la propia AETC en la construcción de un ecosistema que favorezca el desarrollo profesional y garantice el futuro de la cadena de valor cerealista.
Desde la AETC, ¿qué iniciativas concretas está impulsando la asociación para fomentar el desarrollo y la retención de talento en la cadena de valor cerealista?
La AETC siempre ha sido un punto de unión de toda la cadena cerealista. En sus jornadas por un lado se han dado a conocer muchas de las empresas de la cadena, y por otra también se han dado a conocer algunos de los futuros profesionales a través de la exposición de posters con sus trabajos. Pero además la asociación se ha preocupado de realizar formación especializada que ha permitido tanto a jóvenes como a personal de las empresas profundizar en aspectos específicos y mejorar su formación y adecuación para distintos puestos de trabajo.
Como docente y formador de futuros profesionales, en términos generales para no desvelar mucho de lo que se hable en las jornadas técnicas ¿qué crees que demanda hoy el talento joven del sector cerealista para sentirse atraído y motivado a permanecer en él?
El problema de la atracción de talento no es exclusivo de nuestro sector, y ya se han probado numerosas soluciones en otros sectores o en otros países. La solución más efectiva suele ser una mayor remuneración económica para ese talento, pero no es la única. Las empresas deben utilizar la posibilidad de que los alumnos universitarios realicen prácticas en ellas. Pero esto no debe ser algo rutinario. Deben acercarse a las universidades y centros formativos, darse a conocer, ofrecer algo más que la competencia, y hacer una adecuada selección de estos alumnos. También es importante cuidar aspectos como la carrera profesional de las nuevas incorporaciones y la conciliación familiar, así como el ambiente de trabajo.
En el marco de las XXXVII Jornadas Técnicas de la AETC, bajo el título “Atracción y retención de talento en la cadena de valor cerealista”, ¿qué espera que aporten estas jornadas al sector y a los profesionales que participan?
Con estas jornadas esperamos que al menos haya una reflexión sobre estos aspectos. Como se ha comentado es algo que preocupa al sector, pero antes de intentar algunas soluciones se debe reflexionar sobre el por qué de este problema. Y también analizar las posibles soluciones y conocer la experiencia previa de estas soluciones en otros sectores. También debemos saber diferenciar este problema en los distintos subsectores (agro, primera transformación y segunda transformación) y en los distintos puestos de trabajo, incluso entre distintas zonas geográficas, ya que el problema no es uniforme.
Mirando al futuro, ¿qué papel considera que deben jugar tanto la AETC como las universidades en la creación de un ecosistema que favorezca la innovación, la formación continua y la fidelización del talento en el ámbito cerealista?
La AETC debe continuar con las actividades que realiza actualmente, como las jornadas técnicas y la formación específica, ya que pueden ayudar en esta problemática. Pero creo que también puede realizar una función de mentorización para acercar a los jóvenes con interés en nuestro sector y a las empresas interesadas en atraer talento joven.