Hablamos con Miguel Gutiérrez López, Jefe de la Unidad Técnica de Cultivos Herbáceos del Centro de Transferencia Agroalimentaria de Aragón, con motivo de la celebración de las XXXI Jornadas Técnicas de la AETC el 29 y 30 de octubre.

AETC.- La diversidad cerealista en Aragón es un hecho. Actualmente, ¿cuál es la superficie y producción más significativa con la que cuenta la región?

MG.- El sector de cultivos extensivos en Aragón, con más de 803.179 has, un 70 % del territorio dedicado a cultivos de cereal de invierno y especies extensivas, cuyo valor de la producción supera los 500M€ nos sitúa como una de las principales autonomías productoras a nivel nacional.
Los cereales en Aragón representan aproximadamente, tanto en superficie, producción y valor el 10% del sector cerealista del Estado Español y dentro de nuestra región entre el 40 y el 45% de la producción final agrícola aragonesa; es junto con los forrajes (20-22%) y frutales (22-24%) el sector más destacado en la formación de la renta agrícola aragonesa.
Nuestra comunidad autónoma se caracteriza por unos rendimientos medios muy irregulares y dependientes de las condiciones climáticas de cada una de las campañas agrícolas. Todo esto es debido a la gran importancia que las superficies de secano tienen en el conjunto de nuestra comunidad.
La superficie media anual en los últimos 11 años en el secano cerealista fue de 617.170 has. y en el regadío 196.025 has. En muy pocas ocasiones las variaciones superficiales totales del secano han superado el 3% y en el regadío el 6,5%, sin embargo, los cambios de especies han sido mucho más importantes y se explican dentro de los movimientos en el ámbito de la PAC.
Independientemente de esta realidad, en el sector cerealista aragonés los rendimientos unitarios se han multiplicado, a un nivel menor en estos secanos áridos y semiáridos (x2), y alcanzando niveles mayores en el caso de regadío (x4).
Esa realidad de la producción cerealista aragonesa está irremediablemente condicionada por las circunstancias anuales que pueden hacer variar los rendimientos en secano en más de un 28 % y un máximo de un 10 % en regadío.
Adicionalmente, Aragón es una región deficitaria en cereales, y necesita importar unos 180 millones de euros anualmente, para una cabaña de más de 10 millones de animales, con industrias harineras, semoleras y malteras, por lo que resulta también evidente que debemos de producir más y de mayor calidad para mejorar la renta agraria vía productividad y precio diferencial.

AETC.- ¿Qué tipos de cereal son los que más se producen en la Comunidad Autónoma?

MG.- El cultivo de cebada en Aragón ocupa cerca de 450.000 hectáreas y es el cultivo extensivo más importante en nuestra Comunidad Autónoma. Representa un 54% de la superficie y un 57% de la producción media del cereal en secano, estando un 24% de la superficie total cultivada en regadío. En esta pasada campaña hubo un aumento de entre un 6-8% de superficie y este fue fundamentalmente en regadío, como primer cultivo seguido de cultivos rastrojeros como maíz y girasol.
Es en estos regadíos donde la cebada con aptitud maltera está cumpliendo con las expectativas, tanto de producción como de calidad. Mayor adaptación por ser un ciclo de cebada alternativo y permitir siembras más tardías, de noviembre a enero.
Con respecto a trigo blando producimos de media unas 515.000 Tm en una superficie media de 150.000 has y con unos rendimientos medios de 3,5 Tm /ha.
Actualmente en Aragón dedicamos unas 110.000 hectáreas al cultivo de trigo duro, con la practica totalidad de la superficie en la provincia de Zaragoza. Esta superficie está en descenso debido a múltiples causas, entre las que se encuentran los bajos precios y la dificultad para obtener una calidad óptima que permita diferenciarse en los mercados. En campañas como la pasada, la pérdida de calidad, proteína y vitrosidad fue general en toda España, pero especialmente dura en Aragón, teniendo que enviar producto al mercado de pienso.

AETC.-¿Qué supone la celebración de un evento como la XXXI edición de nuestras Jornadas Técnicas en Zaragoza, capital de una región cerealista tan importante como es Aragón?

MG.- La vinculación de nuestro territorio con el sector cerealista es evidente, no solamente desde el punto de vista productivo o de transformación industrial sino por la vocación investigadora, de formación y transferencia que se hace en nuestra Comunidad Autónoma hacia el propio sector.
Son varias las instituciones que desde Aragón desarrollan programas de investigación científica, formación y transferencia. El Instituto  Agronómico Mediterráneo de Zaragoza, el Instituto Agroalimentario de Aragón (IA2), la Estación Experimental Aula Dei del CSIC, entidad de primer orden en la investigación de la fisiología y genética de los cereales y desde el propio Gobierno de Aragón con el Centro de Investigación Tecnología Alimentaria (CITA) y su Centro de Transferencia Agroalimentaria (CTA) al que pertenezco y que forma parte del Grupo para la Evaluación de Nuevas Variedades de Cultivos Extensivos en España, GENVCE.
Es un hecho que reafirma la necesidad de invertir en I+D+i en este sector tan importante en nuestra Comunidad Autónoma y la de poder contar con Jornadas Técnicas tan significativas y prestigiosas como las que se van a llevar a cabo en Zaragoza, los próximos 29 y 30 de octubre, que vinculen a todos los actores de la cadena.

AETC.- ¿Qué temas consideras que son interesantes de tratar en una jornada de este tipo, según las exigencias actuales del sector?

MG.- Principalmente los relacionados con la Producción y Comercialización. La adaptación que están sufriendo los cereales en el nuevo marco del cambio climático que nos está afectando van a condicionar a futuro los mercados y producciones, es evidente que debemos prepararnos ante esta situación con nuevas herramientas y nuevos modelos de trabajo.
En nuestra Comunidad Autónoma el cultivo de cebada con destino maltería ha crecido de una manera exponencial, egoístamente nos gustaría poder tratarlo desde todos los puntos de vista, producción, calidad, industrialización y mercados presentes y a futuro.
Y algo que ya conocemos, serán las nuevas tecnologías de gestión de información para la toma de decisiones, big data, analítica avanzada o inteligencia artificial las que van a marcar este futuro inmediato, y debemos de integrar soluciones y actores para poder llevar a cabo este desafío. Este sector no se puede quedar atrás y debe de asumir este desafío.

AETC.- ¿Desde tu punto de vista, cual puede ser el futuro del cereal en la Comunidad Autónoma de Aragón?

MG.- Ante la evidente demanda de materias primas agrícolas a futuro para poder llevar a cabo la alimentación de calidad a una población que se estima en 9.000 millones de habitantes en el 2050, con una cantidad de requerimientos calóricos diarios de la población que han ido aumentando día a día, el desafío mundial y por supuesto de España es la intensificación agrícola sostenible social y económicamente.
En nuestra Comunidad Autónoma esto pasa por medidas estructurales, de modernización y creación de regadíos, sin agua no hay futuro. Sin rendimiento económico no hay sostenibilidad, ni social ni económica.
Pero hemos pasado de ser grandes fabricantes de harinas y sémolas a ser deficitarios y netamente importadores.
La industria de primera transformación de harina, sémola y piensos en Aragón consume más de 5 millones de toneladas al año y en Aragón producimos un máximo de 3,5 millones de toneladas al año, de las que más de 1,5 millones de Tm es de cebada, en la que somos grandes exportadores, somos por lo tanto netamente importadores de materia prima, algo que desde el punto de vista de futuro debería de ser una gran oportunidad.
Para poder mantener la competitividad del sector, tanto de la producción como de la trasformación necesitamos de medidas tantas políticas como estructurales que nos faciliten tanto el abastecimiento de materia prima de los puertos o vía ferroviaria desde el norte de Europa, así como medidas dirigidas a investigación y transferencia de resultados que mejoren la competitividad de este sector.
Es una oportunidad real de crecimiento que deben de explorar conjuntamente todos los sectores de la cadena y el propio Gobierno de Aragón. El futuro está todavía por escribir.