Tras las XXX Jornadas Técnicas de la AETC  celebradas el pasado mes de octubre en Jérez de la Frontera, hablamos  con Carlos Guzmán, Jefe del Laboratorio de Química y Calidad de Trigo del Programa Global de Trigo del CIMMYT, que impartió la ponencia plenaria “Mejoramiento de la calidad de trigo para procesamiento y salud en un programa internacional”.  

¿Nos podría explicar en qué consiste el Programa Global del Trigo del CIMMYT? ¿Qué técnicas utilizáis?

El Programa Global de Trigo (GWP por sus siglas en inglés) liderado por CIMMYT es probablemente el programa de mejora genética de este cereal más grande del mundo. En el mismo, participan más de doscientas instituciones de todos los países productores de trigo a parte de CIMMYT, incluyendo Programas Nacionales de Mejora, centros de investigación, empresas privadas, universidades, y asociaciones de agricultores.  

El programa de mejora está centralizado en Turquía para trigos invernales y en México para trigos primaverales, siendo este último el mayor componente del GWP. En ambos países se lleva a cabo la mayor parte de las actividades de cruzamientos y selección de germoplasma en campo, aunque estas actividades se complementan con la evaluación de las líneas de mejora en otros países donde CIMMYT trabaja con plataformas internacionales de fenotipeado (por ejemplo, en Kenia para roya del tallo, Bolivia para wheat blast, o Túnez para septoria).
El GWP también se beneficia de las evaluaciones del germoplasma desarrollado en CIMMYT por una extensísima red de colaboradores de todos los países productores de trigo que se denomina IWIN (International Wheat Improvement Network), los cuales reciben materiales provenientes del CIMMYT, los evalúan en sus localidades, y mandan de vuelta a CIMMYT los datos sobre el desempeño de los mismos.

Los programas de mejora del GWP se basan en la utilización de lo que se denomina mejora clásica, basada en cruzamientos y selección fenotípica del germoplasma en campo. Este proceso que puede ser considerado tradicional es complementado por el uso de nuevas metodologías y herramientas según se va demostrando su utilidad para la mejora. En la actualidad, los programas de mejora del GWP se apoyan en el uso de marcadores moleculares para diversos caracteres, técnicas modernas de fenotipeado (por ejemplo, mediante imágenes tomadas por drones), y uso de recursos genéticos diversos (incluyendo parientes silvestres) utilizando técnicas de hibridación complejas. También se lleva a cabo investigación para incorporar nuevas técnicas y metodologías de mejora, como puede ser la selección genómica.

Por tanto, se puede decir que el GWP es un programa de mejora, pero también de investigación al mismo tiempo, al ser una plataforma ideal para la prueba y validación en condiciones reales de campo de todas las nuevas tecnologías asociadas a la mejora y producción del trigo.

¿Cuál es el principal producto del GWP? ¿Qué impacto tiene el GWP a nivel global?

El principal producto de los diferentes programas de mejora del GWP son los denominados viveros internacionales. Éstos son sets que incluyen las mejores líneas de trigo que se generan cada año y que se distribuyen anualmente con todos los colaboradores del IWIN o International Wheat Improvement Network (más de doscientas instituciones o empresas distribuidos en, básicamente, todos los países productores de trigo del mundo).

Resultado de imagen de vivero internacional iwinCada vivero internacional está diseñado para lo que denominamos mega-ambientes (por ejemplo, mega-ambiente de zonas templadas con campos irrigados, o mega-ambiente de zonas semi-áridas, etc.). Cada colaborador planta los viveros internacionales que recibe en sus campos de experimentación, evalúa las líneas, y puede decidir si libera alguna línea sobresaliente como variedad, o si las utiliza como parentales en su propio programa de mejora. Siguiendo este esquema, un estudio para medir el impacto de nuestro programa realizado hace dos años, indica que alrededor del 35% de las variedades de trigo liberadas en todo el mundo entre 1994-2014 son líneas provenientes del GWP, y que cerca del 65% tienen germoplasma CIMMYT en su pedigrí. Esto muestra el gran impacto que tiene nuestro programa en la actualidad. España, en particular las zonas de cultivo de trigo primaveral, también se beneficia del germoplasma CIMMYT, y muchas de las variedades utilizadas en la actualidad son líneas provenientes del GWP o derivadas de algún cruzamiento en el que se utilizó un parental proveniente de CIMMYT.

¿Cuáles son las principales prioridades o características a conseguir con el mejoramiento?

El objetivo del GWP es la generación de germoplasma de trigo mejor que el que se está cultivando en la actualidad. Las principales características sobre las que se centran los programas de mejora del GWP son:

  1. Potencial de rendimiento (alta productividad) del cultivo.
  2. Resistencia a enfermedades, con un énfasis especial en resistencia a royas del tallo, de la hoja, y amarilla, al ser las enfermedades con mayor prevalencia a nivel mundial.
  3. Tolerancia a estreses de sequía y calor.

Debido a que la calidad del trigo es importante para poder elaborar buenos productos, ¿habéis integrado ya la calidad en los programas de mejoramiento?

Sí, de hecho, la calidad del grano es otra de las prioridades del GWP y se encuentra totalmente integrada en los procesos de mejora. Norman Borlaug, quien creó el GWP hace más de 50 años, pronto se dio cuenta que la calidad del grano debía ser parte fundamental del programa de mejora para que los materiales de CIMMYT tuviesen éxito en todo el mundo y contribuyesen al desarrollo de la cadena de valor de trigo. Es por ello que se creó el Laboratorio de Química y Calidad de Trigo, para evaluar las líneas de trigo generadas por los programas de mejora en base a su calidad de grano y poder hacer selección en base a las características de calidad. Tradicionalmente, el GWP se ha centrado en mejorar la calidad industrial del grano (calidad de molienda, de procesamiento y de producto final), pero en los últimos diez años también se ha incorporado la calidad nutricional como un componente importante, mejorándose para incrementar los niveles de zinc y hierro (micronutrientes muy importantes) en el grano.

¿En qué países se llevan a cabo más proyectos de mejora? ¿Y, en concreto, en España?

Probablemente, el número de proyectos de mejora en cada país está directamente relacionado con la producción de trigo en los mismos. De este modo, China (mayor productor de trigo a nivel mundial) es sin duda el país con mayor número de programas de mejora en funcionamiento. Allí hay programas fuertes y competitivos funcionando prácticamente en cada provincia y universidad agraria, con los que CIMMYT también tiene una gran colaboración.

En la India (segundo productor de trigo a nivel mundial) también hay un muy importante número de programas de mejora funcionando, dada la gran importancia de este cereal para la seguridad alimentaria del país.

En otros países tradicionalmente exportadores de trigo como EEUU, Canadá, y Australia hay también una actividad importante de mejora de trigo.

En el caso de España, hay varias compañías privadas y programas públicos trabajando en el campo de la mejora de trigo, lo que hace que haya niveles de competencia importantes, y que finalmente lleva a la presencia de variedades cada vez mejores en todos los aspectos en los campos de los agricultores.

¿Cuál es vuestra técnica más novedosa? ¿Cuál ha sido vuestro último hallazgo o mejora?

En principio, no me quedaría con alguna técnica en particular. Pienso que lo que hace fuerte al GWP es la integración cada cierto tiempo de nuevas técnicas o herramientas en un esquema central de trabajo que ha funcionado bien por muchos años, con la idea de ir mejorándolo poco a poco, pero sin hacer grandes cambios que puedan poner en riesgo la viabilidad del programa.

De cualquier forma, si tuviese que elegir entre alguno de los hallazgos o trabajos realizados en los últimos años, me quedaría con la generación de variedades de trigo biofortificadas que acumulan de forma natural cerca de un 40% más de zinc en grano. Este proceso de mejora genética ha sido posible gracias a la incorporación de tecnología basada en rayos X que permite la cuantificación de zinc y otros micronutrientes en grano de forma rápida y a bajo coste, lo que permite hacer selección en las miles de líneas de trigo que va generando el programa de mejora en cada fase. Las variedades de trigo bioforticadas ya han sido liberadas por nuestros colaboradores en países como India, Pakistán, y Bolivia, y se espera que tengan un gran impacto en la salud de la población de aquellos países, la cual muestra graves deficiencias para este micronutriente.

De esta manera, ha quedado demostrado que es posible hacer mejora genética dirigida a mejorar la calidad nutricional del grano de trigo (sin perjudicar ninguna otra de las prioridades tradicionales de la mejora de trigo como el rendimiento en campo), y esperamos que en los próximos años este tipo de actividades se amplíen a otros componentes del grano (fibras, vitaminas, antioxidantes, etc.) para que desarrollemos variedades de trigo que produzcan granos más nutritivos y saludables.

¿Cómo se financian las actividades del GWP?

El CIMMYT y el GWP son parte del CGIAR (Grupo Consultivo para la investigación Agraria Internacional), el cual es financiado por gobiernos de numerosos países. En concreto, el GWP recibe fondos a través del CGIAR de los gobiernos de Australia, Bélgica, Canadá, China, Francia, India, Japón, Corea del Sur, Holanda, Nueva Zelanda, Noruega, Suecia, Suiza, Reino Unida, EEUU, y el Banco Mundial. Además, el GWP se financia a través de proyectos específicos apoyados por diversas agencias o gobiernos entre las que destacan la Fundación Bill y Melinda Gates, DFID, el Gobierno Mexicano, USAID, USDA, y asociaciones de agricultores como Patronato (México), GRDC (Australia), y Agrovegetal (España).

¿Qué conclusiones sacó de las XXX Jornadas Técnicas? ¿Qué destacaría de éstas?

Las XXX Jornadas Técnicas de la AETC me parecieron muy interesantes y una muy buena forma de obtener un panorama completo sobre el estado de la cadena de valor de los cereales, y en particular del trigo, en España. Tuve oportunidad de escuchar ponencias muy enriquecedoras centradas en diversos temas tales como mejora genética e investigación, producción de cereales, comercialización, procesamiento y aplicaciones industriales, todas ellas realizadas por especialistas de cada área. La excelente sede de las jornadas y el programa social de las mismas facilitaron también la discusión e intercambio de opiniones con otros colegas de diferentes disciplinas.