Ignacio Solís Martel es el coordinador del Grupo de Trigos de la AETC, encargado de la elaboración de la Encuesta de Calidad de los Trigos Españoles. Solis es Ingeniero Agrónomo y se doctoró en 1989 en el Departamento de Biotecnología y Mejora Vegetal de la Universidad Politécnica de Madrid. Actualmente compatibiliza las clases de Mejora Vegetal y Cultivos Herbáceos con la Dirección de la empresa de semillas Agrovegetal S.A. participada mayoritariamente por cooperativas cerealistas andaluzas.
Ha participado en numerosos proyectos de I+D financiados por la Unión Europea y es co-autor del libro “Mejora Vegetal para Ingeniería Agronómica”.

AETC.- ¿Cuáles son las principales conclusiones a partir de los resultados de la Encuesta de Calidad de los Trigos Españoles para la cosecha de 2017?

I.S.- Los resultados de la Encuesta muestran un año más la diversidad en las calidades de los trigos que se producen en España. Lo más destacable ha sido la baja calidad panadera de buena parte de los trigos blandos producidos en el norte y en el centro debido principalmente a problemas de degradación y de peso específico. En el lado positivo tenemos el importante porcentaje de trigos extensibles (grupo 4) cosechados en la zona centro y la buena calidad de los trigos duros en la zona sur.    

AETC.- ¿Qué diferencias más significativas se han dado en la cosecha de 2017 respecto al año anterior?

La diferencia más significativa ha sido en Castilla y León donde pasaron de tener en 2016 una cosecha abundante, con buen peso específico y % de proteínas medio – bajo, a una cosecha muy escasa en 2017 con bajo específico y elevado contenido en proteínas. En Andalucía, los graves problemas de Índice de Caída (Falling Number) del 2016 han desaparecido en 2017.

AETC.- ¿Qué incidencia han tenido este año las heladas y la profunda sequía a la que nos enfrentamos?

I.S.- Las heladas y la sequía han causado una productividad muy por debajo de la media de los últimos años en el centro y el norte de España. La sequía además ha motivado un bajo peso específico del grano, lo que implica un bajo rendimiento molinero. 

Por citar algo positivo, gracias a la sequía esta campaña han disminuido las epidemias de enfermedades foliares en el trigo como las causadas por la roya amarilla en 2015 y 2016. 

AETC.- ¿Qué podemos esperar para la cosecha de 2018?

I.S.- Es muy pronto para hacer pronósticos, pero de entrada las siembras se están realizando más tarde y con menos humedad que en años precedentes. 

Por el panorama varietal que se va imponiendo en las diferentes zonas cabe esperar cosechas de trigo blando de los grupos 3, 4 y 5 en los secanos del centro y del norte de España, y del grupo 1 y 2 en zonas de Andalucía y regadíos del resto de España.